
Las más de 100.000 personas presentes en el circuito callejero de Valencia, armado en la zona portuaria de la ciudad tenían motivos para tantas expectativas: el campeonato que no tiene sólo a un piloto dominador, las últimas competencias que dejaron sorpresas de todo tipo y por supuesto, la presencia de Fernando Alonso. Pero, al margen de que el fin de semana en general y la carrera en particular fue una fiesta para toda la Comunidad Valenciana, el espectáculo no ofreció demasiadas atracciones y Alonso cumplió una pobre labor durante las pruebas de clasificación, saliendo de los diez primeros en la grilla de partida por primera vez en el año y terminando la carrera en la tercera curva, a raíz de la rotura del alerón trasero producto de un coche con el Williams de Kamui Nakajima, para tristeza de todos los españoles que esperaban más del bicampeón del mundo.
El comienzo de la competencia mostró la buena largada de Massa, seguido de por Hamilton y un Robert Kubica inspirado, consciente de qué el “descanso” que se tomó tras su primera victoria en Canadá debe terminar de una vez por todas, amenazando al inglés de Mc Laren, llegando incluso a ponerse a la par antes de la primera curva. Pero el inglés defendió bién su posición y una vez que pasó el acoso inicial, no se vió nunca en el trascurso de la competencia amenazado por el polaco de B.M.W. Mas atrás, Raikkonen y Kovalainen luchaban por el cuarto lugar, mientras que Jarno Trulli (de muy buen año hasta ahora, dando señales de que su talento sigue vigente) lograba superar en el inicio a Sebastián Vettel y se acomodaba en la quinta posición.
Massa, en una primera parte de carrera que parecía un calco a la de Hungría, acumuló ya en la primera vuelta un segundo y medio de ventaja sobre Hamilton, logrando establecer en 5 segundos la diferencia a su favor para decidir el primer ingreso a boxes.

Allí, en los pits, fue donde el brasilero dejó la punta en dos ocasiones, pero siempre de manera provisoria, hasta que sus perseguidores también ingresasen al reabastecimiento de combustible y cambio de gomas. Hubo un momento de tensión, el único contratiempo de todo el fin de semana para Felipinho, tras la segunda detención, cuando volvía a la pista en el mismo momento que lo hacía Adrían Sutil y tuvo que levantar para no pegarle. La maniobra no pasó desapercibida para las autoridades, quiénes culparon de la acción al piloto de Ferrari multándolo con 10.000 euros. Pero, al margen de esta situación, Massa nunca vió peligrar su victoria en las calles de Valencia. Poco pudo hacer Hamilton para evitarlo. El piloto de Mc Laren, nunca pudo presionar a Massa, llegando inclusive a estar a más de diez segundos de la punta. El segundo puesto es negocio para Lewis, que suma y suma y depende de sí mismo para poder coronarse esta año como el mejor de todos.La contracara de Felipinho fue su compañero de equipo, el actual campeón Kimi Raikkonen. El finlandés, marcha en la quinta posición, sin chance alguna de pelear siquiera por el podio, cuando ingresó a los boxes en el mismo momento que lo hacía Kovalainen. En su afán por superar allí a su compatriota (agrandado por su reciente victoria en el Hungaroring) salió antes de que el mecánico que realizaba la recarga de combustible terminase de labor y como consecuencia de esa impetuosa acción, el pobre mecánico quedó desparramado por el piso, sufriendo lesiones en una de las piernas. El incidente provocó que Kimi perdiera una posición. Pero eso no era todo, ya que dos vueltas después, se repitió la escena de Hungría, aunque cambió el protagonista: en la recta principal, una humareda delató la rotura de motor de la Ferrari de Raikkonen, dejando al campeón otra vez con las manos vacías. A seis carreras del final del torneo, los trece puntos de ventaja que le lleva Hamilton pueden parecer una vida, pero viendo lo sucedido el año pasado, no hay que dar por vencido a Kimi.

Los duendes de Hungría, entonces, se apoderaron de toda la escudería de Maranello, que imploraron que el destino de Raikkonen no se repitiese en Massa. Nada de eso sucedió y el brasilero disfruta de esta nueva victoria que lo mantiene en posición expectante. El tercer lugar fue para Kubica, quién se acordó de todo lo bueno que venía haciendo en la primera parte de la temporada y manejando sin errores (también de manera tranquila, ya que nunca fue presionado por quienes venían detrás de él) y logrando el quinto podio del año. Trulli, volvió a puntuar, confirmando el gran año de él en particular y de Toyota en general, logrando terminar una posición más delante de la que había ocupado en la largado, relegando a Vettel, quién también hizo una gran labor finalizando sexto. Timo Glock, séptimo, sumando puntos que le permiten ser día a día valorado por el mundo de la Fórmula Uno y Niko Rosberg, en octavo lugar, completaron los puestos puntables.

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