
Porsche 911
La crisis económica mundial ha tocado todos los sectores, el sector de la construcción, el mercado de la vivienda y, por supuesto, el sector automotriz también.
Esta situación obligó a todos los grandes fabricantes a trabajar en distintas formas de reducción de su producción, ya que las ventas han bajado considerablemente. La última de las empresas que ha tenido que implementar distintos recursos para evitar un daño mayor, ya que en los primeros 9 meses del año fiscal sus ventas globales han caído un 28%, vendiendo 53.635 coches, ha sido la marca de coches deportivos Porsche.
Hace unas semanas, uno de sus voceros declaraba: “Tenemos que pensar seriamente en esto en caso de que las ventas de coches continúen el curso actual y no se recuperan los niveles mínimos”
Y parece ser que la empresa alemana lo ha pensado y ha decidido reducir el volumen de producción de su Porsche 911, cerrando su planta de Zuffenhausen, cerca de Stuttgart, lugar donde se construye el modelo.
Como primera medida, la marca había anunciado que reduciría la producción en dicha planta de Stuttgart durante el periodo de vacaciones desde 22 de diciembre al 9 de enero. Pero como las cosas no han mejorado, la nueva decisión indica que también harán una detención en la producción por otros 19 días antes del receso de verano

Porsche
A fines de enero, la empresa automotriz había anunciado la reducción de costos de producción en más de 100 millones de euros (140,7 millones de dólares). Para poder cumplir con ese objetivo es que ha decidido detener la producción en Zuffenhausen, antes del receso de verano.
La buena noticia para Porsche es que la planta en Leipzig, que construye los modelos Panamera y el SUV Cayenne, debido a las buenas ventas de estos modelos, no tendría que sufrir recortes ni detención de producción.
Según voceros de Porsche, por el momento no se tendrá que decidir por más recortes, aunque eso no puede garantizarse ya que depende, pura y exclusivamente, de cómo se comporten las ventas en el corto plazo. Y que llegado el caso será una decisión que tomarán en conjunto con los sindicatos del automóvil.
Lo cierto es que la crisis sigue golpeando fuerte y, en esta oportunidad, el coche que comenzó a producirse en 1964 y siguió mejorando y aumentando su precio con el paso del tiempo, es quien sufre las consecuencias.