Como si se tratara de una compensación del destino, tras el sinsabor producido por la gran labor en Hungría y el trago amargo del abandono a sólo dos vueltas, negándosele una victoria por la que había trabajado y mucho, a Felipe Massa se le abrió el cielo (o mejor dicho, se le encapotó) y consigue imponerse en Spa-Francorchamps sin haber realizado mérito alguno. Claro, el oficio de los comisarios de pista, que consideraron que la acción de Lewis Hamilton (ganador en la pista) al sobrepasar a Kimi Raikkonen a dos vueltas del final, estuvo ayudada por la anterior maniobra, donde el inglés tuvo que cortar la chicana anterior a la recta de boxes y penalizaron al piloto de Mc Laren con 25 segundos de retraso, llevándolo al tercer puesto, provocó que el paulista se llevara la victoria sin merecerlo.

Spa Francorchamps tiene un encanto único en el calendario de Fórmula 1. A sus siete kilómetros de extensión, que lo hacen el circuito más largo del campeonato (una especie de viejo Nurburgring de los años cincuenta), sus paisajes, sus bosques y la lluvia…siempre invitada de honor a esta cita, ya sea como condimento especial o necesaria algunas veces para interrumpir la monotonía y hacer que las carreras en este circuito sean siempre recordadas. La clasificación del sábado arrojo la lógica pole de Hamilton, dominador en un circuito que se adaptaba mejor alas características de su Mc Laren y a Raikkonen en segunda posición, tratando de hacer valer sus antecedentes en una pista que lo había visto victorioso en las últimas tres presentaciones. Y Heikki Kovalainen en el tercer cajón de la grilla, ala expectativa de lo que sucediese en la largada. Aunque para él ese momento fue el principio del finde la carrera, ya que largó pésimamente perdiendo 9 posiciones y deambulando al lo largo de toda la competencia en el pelotón del medio. Hamilton largó correctamente y mantuvo su posición, seguido por el finlandés de Ferrari. Fernando Alonso logró ganar un par de posiciones, situándose cuarto. Al inicio de la segunda vuelta, Hamilton hizo un trompo en La Source, que le permitió a Raikkonen ponerse a la par del inglés, superándolo en la recta posterior a Eau Rouge. A partir de ese momento, el finlandés dio sobrados fundamentos para merecer la victoria, que lo dejaba otra vez en zona de pelea por el título. Aguantó a Lewis cuando éste lo quiso presionar y, mas allá que el inglés siempre estuvo a menos de cinco segundos de ventaja, no se dejó intimidar, manejando sin errores hasta el final. Massa, mientras tanto, poco podía hacer por aproximárseles, pareciendo conforme con el tercer puesto. Más atrás, el espectáculo lo daban los pilotos de la escudería Toro Rosso, con Bourdais y Vettel luchando en los puestos puntables, demostrando que el motor Ferrari responde en ese chasis. Y Fernando, con un Renault muy lejos de los autos de punta, pero en situación de poder aprovechar algún error para subirse por primera vez al año al podio.

Las visitas a los pits no arrojaron sorpresas algunas, siguiendo el curso de la carrera en el mismo orden, con Bourdais sorprendiendo a más de uno al llegar a colocarse en el tercer puesto. Los B.M.W. parecián perdidos, con Heidfeld y Kubica metidos en el medio del pelotón aunque el final pasado por agua iba a ser una ayuda divina para ellos, ya que les permitirían sumar puntos (en el caso del alemán, llegar incluso al podio). Raikkonen seguía con su andar soberbio y Hamilton de tanto en tanto trataba de descontar la ventaja (que no era mucha), aunque íntimamente sabía que al finlandés no se le podía escapar su cuarta victoria en el trazado belga…
Hasta que apareció la lluvia, fiel aliada de las emociones en Bélgica. Y con ella una certeza: si se tratara de resumir la competencia, podrían incluirse las dos primeras vueltas y las dos últimas, donde las alternativas cambiantes se dieron al por mayor.
Una parte del circuito se mojó, provocando la confusión típica de este tipo de situaciones. Hamilton aprovechó su mejor manejo sobre piso húmedo y se puso a la par de Raikkonen. Paro al llegar a la chican de la parada del ómnibus, el inglés tuvo que evitarla. Sin embargo, le cedió la posición al finlandés (que le había sacado al no transitar por la chicana), pero aprovechó la succión para ponerse a la cola de la Ferrari y superarla al final de la recta de boxes. El campeón del mundo intentó recuperar la posición dos veces. La primera a la salida de Eau Rouge y la segunda llegando a Les Combes, sin éxito en ambas. Pero unos metros más adelante, Kimi se aprovechó que Hamilton tuvo que evitar a Rosberg, quién se despistaba (en ese momento, la carrera era el show de los trompos) volviendo a la punta, aunque le duraría un suspiro, ya que Raikkonen aceleró de más y el auto entró en crisis, siendo superado otra vez por Lewis y al querer perseguirlo, se terminó despistando, dejando en el pasto la posibilidad de su cuarta victoria consecutiva en Spa y gran parte de sus aspiraciones de retener el título.

Hamilton cruzó la meta como ganador en la pista, como debe ser, seguido de Massa y Heidfeld, quién recibió la lluvia como un regalo del cielo, permitiendo sumar un nuevo podio. Pero la recarga de tiempo al inglés, le permitieron ubicarse en la segunda colocación. Alonso salió inmune a las alternativas cambiantes de último momento y pudo finalizar cuarto, una posición que no mejora su lugar en el equipo (ya confirmó que se va de Renault a fin de año) pero en un bálsamo entre tantas penas a lo largo del año. Vettel quinto y Bourdais séptimo (llegó a estar tercero) consumaron la gran jornada de la escudería Toro Rosso, dejando en el medio de ellos dos a Kubica, quién alcanzó a Raikkonen en las posiciones del torneo. Max Weber completó los puestos con puntos.
Puede resultar raro que en una crónica de una carrera se nombre tan poco al ganador. Es que Felipe Massa poco había hecho para obtener este triunfo que, sin lugar a dudas, lo convirtió seguramente en el primer sorprendido ante la sanción a Hamilton. Porque si la carrera hubiese correspondido a un ganador justo, ellos hubiesen sido Raikkonen o Hamilton. Pero lamentablemente, todavía la política decide el orden de llegada en los grandes premios.
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1 Comentario en “Mundial de Fórmula 1: Un regalo del cielo”
[...] amenaza toda la carrera. Porque si algo caracteriza a la carrera de Brasil, como suele suceder con Bélgica, es que, tarde o temprano, va a llover. Y esta vez fue en ambos casos. De todos modos, la largada [...]