Tras recomponerse del tremendo error del equipo McLaren, que no lo mando a boxes para realizar su segunda parada cuando estaba en la pista el coche de seguridad, lo que derivó en un pit stop atrasado, cayendo a la tercera posición y poniendo en riesgo una victoria que, hasta ese momento, era cómoda, el inglés Lewis Hamilton realizó una notable remontada en las vueltas finales y con un manejo endemoniado logró superar a dos pilotos brasileros (quién pudiera, ¿no?) Nelson Piquet Jr. y Felipe Massa y obtuvo de manera excepcional el Gran Premio de Alemania de Fórmula Uno, quedando como único puntero del campeonato con cuatro puntos de ventaja sobre Felipe Massa.

El regreso, tras un año de ausencia del circuito alemán en el calendario arrojó dos certezas: el equipo Mc Laren, confirmando los resultados de los ensayos la semana pasada en este trazado, era el claro dominador y candidato tanto para las tandas de viernes y sábado como para la carrera. Y el entusiasmo del público, en comparación a los años dorados donde Michael Schumacher convocaba multitudes, dejó mucho que desear. En todo el fin de semana se vieron claros bastantes importantes en las tribunas, sobre todo en la zona del motódromo y la recta principal, que permitían comprobar que, hoy en día, el motociclismo es más cautivante para los alemanes amantes del deporte motor. Es más, daba tristeza ver semejantes tribunas semipobladas cuando, en otras partes del mundo, están en lista de espera para recibir a la máxima categoría.
Mucho mérito tuvo Felipe Massa en lograr quedarse con el segundo puesto en la clasificación del sábado, aunque en carrera no lograría igualar esa performance. El comienzo de la carrera mostró a Hamilton dispararse y sacar ventaja sobre el resto y Fernando Alonso en (un clásico de esta temporada) largar mal y perder un par de puestos al cabo de la primera vuelta. El español volvió a repetir los errores que viene cometiendo en este año y se lo ve enfrascado en luchas por puestos no puntables (como la que protagonizó con Sebastián Vettel por el décimo puesto) que derivan en un penoso undécimo puesto final y más si se tiene en cuenta que su compañero de equipo, el debutante (en este año en la categoría y en este circuito) Nelson Piquet Jr realiza una carrera formidable y termina en segundo lugar, logrando el mejor resultado para Renault en la temporada. Con este panorama, seguramente Alonso debe estar rogando que finalice este campeonato que ya tiene cariz de martirio. Es necesario para el, su autoestima y los fans españoles buscar otros horizontes que le permita ser competitivo.

La primera mitad de la competencia fue un monólogo de Hamilton, quién tras la primera parada en boxes, no vió peligrar su liderazgo, acumulando más ventaja sobre un Massa que, con una Ferrari netamente inferior al Mc Laren, se conformaba con el segundo puesto. Por su parte, el alemán Timo Glock, inspirado quizá por el hecho de correr en su casa, realizaba una gran carrera situándose en la tercera posición. Pero, desafortunadamente, el piloto de Toyota iba a dar la nota grave de la carrera: en la vuelta 38, al salir de la última curva, la suspensión trasera del Toyota dijo basta y el coche realizó un violento trompo, golpeando contra el principio del muro que divide los pits con la recta principal, obligando a la entrada del Safety Car para neutralizar la carrera. El alemán pudo salir del auto por sus propios medios, aunque con evidentes signos de dolor. Una pena para Glock, quién se encontraba en el podio hasta ese momento.
La mayoría de los equipos mandaron a sus pilotos a los boxes para el reabastecimiento, pero increíblemente el equipo McLaren llamó a Kovalainen y no a Hamilton, dejando al inglés a merced de la ventaja que podría obtener una vez que el auto de seguridad diera la orden de reiniciar la competencia. Y la ventaja que logró Lewis fue insuficiente para mantener la punta, siendo superado por Piquet Jr y Massa. A partir de ese momento se vió la mejor versión de Hamilton en lo que va de la temporada. Haciendo uso y abuso del misíl que representa su McLaren Mercedes Benz achicó los cinco segundos que le llevaba el piloto de Ferrari superándolo al llegar a la horquilla, sin plantearle Massa demasiada oposición. El mismo lugar utilizó Hamilton para ajusticiar ahora a Piquet Jr, quién nada pudo hacer ante la notable superioridad del auto de la escudería que lidera Ron Denis. El piloto de Renault, de todos modos, mantuvo la segunda posición ante Massa, que finalizó la carrera con Nick Heidfeld pisándole los talones. El brasilero aceptó con gusto el último escalón del podio ya que, cuando no gana, suele cometer errores que lo privan de sumar puntos que al momento del recuento final pueden serle útiles. Es meritorio el resultado que obtiene Nelsinho, en un circuito (con sus modificaciones) donde su padre supo vencer en tres oportunidades (1981, 1986 y 1987), retribuyéndole a Flavio Briatore la confianza que éste le brindó al contratarlo.

Los demás puestos puntables los ocuparon Kovalainen; que había realizado una muy buena clasificación y en carrera tuvo un ritmo inconstante que le impidió terminar más adelante, Kimi Raikkonen; quién no logró adaptar su Ferrari al circuito de esta manera quedó a ocho puntos de Hamilton; Kubica, que como ya hemos escrito con anterioridad, lo suyo es sumar y esperar que los de adelante abandonen para aspirar a algo importante. El polaco de B.M.W. había realizado una gran largada, llegando al cuarto lugar al finalizar la primera vuelta, pero las paradas en los boxes no lo beneficiaron y los dos puntos que se lleva de Hockenheim tienen sabor a poco para quién, hasta hace un par de carreras lideraba el campeonato. Y Sebastián Vettel, con su octavo puesto, justifica que sea uno de los pilotos del momento, demostrando que lo suyo no es casualidad y que, a medida que gane experiencia, irá demostrando que es mucho más que una grata sorpresa.
siempre y cuando Mc Laren no repita los horrores que pusieron en peligro la victoria de su primer piloto.
Gran demostración de Hamilton, con un nivel de conducción superlativo y confirmando que, manteniendo este nivel, será muy difícil que sus perseguidores puedan arrebatarle el título que por tan poquito se le escapo el año pasado…
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